si una planta
cualquiera
es capaz
de contentarse
con una grieta
en la vereda
para brotar y crecer
y sufrir
las pisadas continuas
de los transeúntes
y ponerle
desafiante
una nota de color
a la tarde
gris de invierno
que saluda
la salida de la pega
al final
de una galería
del centro
casi completa
mente vacía
una nota a pie de página al día