Adela Fernández

  • Mariana Nomásalıntı yaptı7 ay önce
    Sólo hay algo más terrible que la muerte: desperdiciar la vida.
  • Mariana Nomásalıntı yaptı7 ay önce
    En recuerdo del dolor de tanta lucha; de su infancia y juventud amordazadas en el silencio del trabajo; de las iras y ternuras; de los girasoles cabizbajos sin sol; en recuerdo del fósforo alucinante, lluvia de estrellas en las playas de Huaymitún.
  • Zalvealıntı yaptı6 ay önce
    La bodega de don Rodolfo, un almacén de locura
  • Zalvealıntı yaptı6 ay önce
    Afuera, donde flores cálidas decoran el campo, a nadie le importa que el amor haya sucumbido deshecho en la indiferencia sucesiva
  • Zalvealıntı yaptı6 ay önce
    Pero resulta que Zarceo padece una extraña e injustificable tristeza —al parecer pescada en un camión urbano al igual que la gripe— que ha venido a quitarle el apetito de vivir. Ha decidido dar fin a su existencia, pero desde luego se ha preocupado por inventar un nuevo tipo de suicidio
  • Cristinaalıntı yaptı3 ay önce
    En recuerdo del dolor de tanta lucha; de su infancia y juventud amordazadas en el silencio del trabajo; de las iras y ternuras; de los girasoles cabizbajos sin sol; en recuerdo del fósforo alucinante, lluvia de estrellas en las playas de Huaymitún.
  • Cristinaalıntı yaptı3 ay önce
    “Nacerá una niña y la llamaré Verónica, la encerraré en el invernadero, dormirá sobre la tierra, la regaré. Se volverá planta, una verónica en verdad. No vale la pena ser humano”.
  • Salma Caristoalıntı yaptı6 ay önce
    los cabellos verdes, y el rostro y las manos blancos como las magnolias.
  • Salma Caristoalıntı yaptı6 ay önce
    Savia venenosa su saliva
  • Salma Caristoalıntı yaptı6 ay önce
    calor de yerba asoleada, regaños de espinas, pláticas de follaje.
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