El sistro y la forma de Isis se cubrían con un velo de tela escarlata, que simbolizaba la ignorancia y el sentimentalismo que siempre se interponen entre el hombre y la Verdad. Isis levanta el velo y se descubre ante el investigador auténtico y prudente, que, desinteresadamente, con humildad y de todo corazón, trata de comprender los misterios que lo rodean en el universo. Se advierte a aquellos a los que se revela que guarden silencio con respecto a los misterios que han presenciado. La principal advertencia a los Hombres Sabios es: «Si sabes, guarda silencio». Ante el vulgo y los profanos, los infieles y los desinteresados, no descubre su rostro, porque ellos no podrían comprender los procesos secretos de los mundos invisibles.