debe partir de la división natural del sector en su estructura básica: empresas dedicadas a la producción, empresas dedicadas a la promoción o distribución y empresas dedicadas a la exhibición de espectáculos. En general, las empresas productoras crean el espectáculo, las promotoras lo llevan al mercado y las exhibidoras mantienen un circuito, gestionan o poseen un espacio donde ese espectáculo puede llegar al público.