La gente que de manera habitual da sin esperar nada a cambio casi siempre tiene una mentalidad de abundancia. Dan porque creen que al hacerlo no se quedarán sin recursos. El pastor y antiguo profesor Henri Nouwen decía: « Cuando no damos, por esa mentalidad de escasez, lo poco que tenemos disminuye. Cuando damos generosamente, con una mentalidad de abundancia, lo que damos se multiplicará».