Son también frecuentes en los estados deprimidos las manifestaciones neurovegetativas: nudo en la garganta, palpitaciones cardíacas, alteraciones gástricas e intestinales, etc. Todo ello se produce en una persona que busca el aislamiento, la ruptura con los demás, la negativa a hablar o compartir los hechos más cotidianos de la vida. El deprimido se siente en la ambivalencia de querer estar solo, y al mismo tiempo su gran queja es que los demás no le aprecian, no le valoran, no le quieren. Necesita a los demás, y al mismo tiempo los repudia.