Aprender a habitar el cuerpo como en algún momento se aprende a habitar el mar: con una caricia precavida, tratando de no cortarse con las olas intentar que arda lo menos posible avanzar hasta lo más hondo ir perdiendo el miedo.
Kary Lorenzoalıntı yaptı4 ay önce
Qué miedo tanta felicidad junta.
Kary Lorenzoalıntı yaptı4 ay önce
Ahora: dos de la mañana cuatro grados este otoño es fatal. Ayer tenía tus pies enredados con los míos y hoy tengo que conformarme con una mantita cuadrada
İzlenimler
Mateo Benjamin Brizuela de la Fuentebir izlenim paylaşıldı2 ay önce