No creo que sea fácil identificar cuándo empieza a atraerte una persona, ¿sabes? No creo que haya un instante en el que todo cambia, un segundo transformador que puedes señalar sin ninguna duda y decir: «Ahí, ahí fue». Desde luego, en aquel momento no pensé que nada fuera a ser distinto y, si lo hubiera pensado, no lo habría aceptado.