debe de ser un experto con esas manos. Apuesto a que podría hacer que me corriera en cuestión de minutos; esos dedos perfectos sabrían justo dónde tienen que curvarse mientras me presiona el clítoris con el pulgar. Probablemente podría hacer que me corriera con una sola mano mientras cuelga una llamada de teléfono con la otra.