—Hace tiempo que no conversábamos.
(¿Alguna vez, realmente, lo habíamos hecho? Veo más cruces de palabras, intentos de diálogos. Esfuerzo. Este es un momento. No puedo creer lo que quiero confesar, no puedo creer que tenga ganas de decir esto en voz alta):
—Sé que todos nos vamos a morir de algo, solo quisiera que no me matara el lobo.
(Por favor, no cambies el tema, no te vayas).