Muchos suelen decir: “Cuando tenga tal cosa material, seré esto”; “Cuando alcance tal puesto en mi empresa, seré una mejor persona”; “Cuando salde esa deuda, seré feliz”. Grave error. No esperes tener para llegar a ser. Si lo hacemos, dejamos de mirar a la persona que somos en el presente y posponemos sueños y ambiciones, con lo cual equivocamos el camino. En todos nosotros existe una tendencia a buscar gratificaciones inmediatas. Por supuesto, nadie quiere gastar tiempo y esfuerzo sin conseguir algo a cambio en el menor tiempo posible. A primera vista, esto no tendría nada de malo. El problema radica en que estas recompensas rápidas nos impiden ir en busca de algo mejor.
Para combatir las gratificaciones inmediatas debemos comenzar por tener un propósito muy firme, aferrarnos a nuestros ideales con gran convicción y forjar un fuerte compromiso con una mentalidad millonaria las 24 horas.