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Eleanor Catton

Las luminarias

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  • gaytangomezpaulaalıntı yaptı4 yıl önce
    Carlos de Van Dyck
  • Adal Cortezalıntı yaptı4 yıl önce
    Había un retazo de algo en su cabeza, una máxima: «Una mujer que cae no tiene futuro; un hombre que asciende no tiene pasado». ¿La había oído en algún sitio? ¿O la había compuesto ella?
  • Adal Cortezalıntı yaptı4 yıl önce
    La droga, para Quee Long, era un símbolo de la imperdonable y profunda barbarie con que Occidente había tratado a su civilización, y del desprecio que se tenía por la vida china en medio de los inanes objetivos occidentales del lucro y la codicia. El opio era la advertencia que daba China. Era la línea de sombra de la expansión occidental, su oscuro complemento, como un yin para un yang
  • Adal Cortezalıntı yaptı4 yıl önce
    Los esfuerzos de Clinch en el amor eran siempre maternales, pues es un rasgo de la naturaleza humana dar lo que más deseamos recibir, y era una madre lo que más ansiaba Edgar Clinch
  • Adal Cortezalıntı yaptı4 yıl önce
    El corazón de Thomas Balfour latía con fuerza. No estaba acostumbrado a esa horrible compresión que sobreviene después de una mentira, cuando el mentiroso comprende que a partir de ese momento queda atado a la mentira que ha pronunciado; que tendrá que seguir mintiendo y acumular mentiras más nimias sobre la primera, encerrándose a cal y canto a contemplar en solitario su error
  • Adal Cortezalıntı yaptı4 yıl önce
    Qué bestia tan extraña e indómita es la adulación! ¡Cuando menos te lo esperas levanta la cabeza y arremete contra la brida que ella misma ha fabricado!
  • Alondra Ximenaalıntı yaptıgeçen yıl
    siempre es mejor contar de buen grado una mentira parcial que contar una verdad perfecta a la defensiva.
  • Alondra Ximenaalıntı yaptı2 yıl önce
    ¿Qué es la vergüenza familiar cuando no se tiene familia?
  • Andre Franciscoalıntı yaptı2 yıl önce
    Aviso al lector

    Las posiciones estelares y planetarias que aparecen en este libro han sido determinadas astronómicamente. Es decir, que tenemos en cuenta el fenómeno celeste conocido como precesión, movimiento por el cual el equinoccio vernal, equivalente astrológico del meridiano de Greenwich, se ha desplazado. En otros tiempos, el equinoccio vernal (otoñal en latitudes meridionales) ocurría mientras el Sol se hallaba en la constelación de Aries, el primer signo. Ahora ocurre mientras el Sol está en Piscis, el duodécimo. En consecuencia, y como advertirán los lectores de este libro, cada signo del Zodiaco «ocurre» aproximadamente un mes después de lo que cree el saber popular. Con esta corrección no pretendemos faltarle al respeto al saber popular; sí queremos observar, no obstante, que el antedicho error pasa por alto el dato material de nuestro firmamento decimonónico, y nos atrevemos a conjeturar, asimismo, que la naturaleza de esta convicción podría considerarse pisciana: emblemática, en efecto, de los nacidos en la Era de Piscis, una era de espejos, tenacidad, instinto, relaciones gemelares y cosas ocultas. Esta idea nos satisface. Nos reafirma en nuestra fe en la vasta y sabia influencia del cielo infinito
  • Raúl Hdzalıntı yaptı3 yıl önce
    Bueno, si el hogar no puede ser el lugar de donde uno es, entonces es lo que uno hace del lugar adonde va
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