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Andrés Montero

El año en que hablábamos con el mar

  • Paulaalıntı yaptı6 ay önce
    Entonces terminamos de reconocerlo.

    —¡Ah, chucha! ¡Sí es!

    —¡El hermano!
  • Agustina Chavezalıntı yaptıgeçen yıl
    ¿Qué tal si creí ser yo mismo recorriendo el mundo, cuando mi felicidad se hallaba aquí, ante el mismo mar de cada día, ante la

    misma bandada de gaviotas que pasa siempre a la misma hora de la luz, describiendo nada más que la isla en vez de todos esos lugares del mundo que nada tienen que ver conmigo?
  • Agustina Chavezalıntı yaptıgeçen yıl
    Tal vez, algún día, el mar cubra la isla por completo, o quizá cuando eso ocurra la culebra de la tierra hará crecer todavía más el monte.
  • Agustina Chavezalıntı yaptıgeçen yıl
    acaso en su país de mierda no le enseñaron que al asadero no se le va a dar consejos jamás.
  • Agustina Chavezalıntı yaptıgeçen yıl
    —No cualquiera está preparado para mirarse al espejo, compañeros.
  • Agustina Chavezalıntı yaptıgeçen yıl
    Su respuesta tardó tanto en llegar que en la espera cambié dos veces de domicilio. Me acostumbré a pasar cada tanto por mi antiguo hospedaje para preguntar si había llegado algo a mi nombre. El casero lamentaba decirme siempre que no, porque estaba convencido de que yo sufría horriblemente por el silencio de un amor y eso le partía el alma. Pensándolo bien, tal vez no estaba tan equivocado.
  • Agustina Chavezalıntı yaptıgeçen yıl
    No tienen idea de que ellos podrían decirlo igual o mejor, si es que no se quedaran con la primera cosa que se les pasa por la cabeza.
  • Agustina Chavezalıntı yaptıgeçen yıl
    El día en que asumió que su hermano ya no iba a regresar.
  • Agustina Chavezalıntı yaptıgeçen yıl
    Moriré y no habré dejado nada de valor en la tierra, porque no he fracasado en ningún oficio más que en este. Creo que Bolaño decía que escribir era dar una lucha en la que sabías de antemano que serías derrotado. La calidad de un escritor la da, supongo, la dimensión de esa batalla, pero nunca su victoria. Si la lucha de Roberto fue a muerte (y evidentemente, así fue), la mía ha sido un duelo con cuchillos de plástico contra un maniquí.
  • Agustina Chavezalıntı yaptıgeçen yıl
    Ni siquiera nos pedíamos perdón. Ni por las palabras ni por los hechos ni por nada. En la casona no se hacían esas cosas, porque de todas formas no había ningún lugar donde ir, no había otras personas con las que cimentar una relación; indefectiblemente llegaría la noche y dormiríamos todos bajo el mismo techo.
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