vida cotidiana y desde la experiencia personal y colectiva de los educandos, lo que implica preferentemente una pedagogía exploratoria, crítica y problematizadora.
Creo que el sentido de develar nuestras historias personales e indagar en las razones primigenias que nos han aproximado a la educación en derechos humanos, es comunicarlas a nuestros colegas y educandos y ponerlas en la mesa de discusiones, con el fin