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Julio Ramón Ribeyro

Crónica de San Gabriel

    Edali Castroalıntı yaptıgeçen yıl
    Tenía la impresión de que algo mío había quedado allí perdido para siempre, un estilo de vida, tal vez, o un destino, al cual había renun­ciado para llevar y conservar más puramente mi testimonio.
    Edali Castroalıntı yaptıgeçen yıl
    Al fin volvió hacia mí la cabeza y me examinó con atención. Diríase que trataba de estudiarme, de descubrir alguna idea escondida. En ese momento sentí vergüenza y me dije que si leyera en mi corazón podría llegar a odiarme para toda la vida.
    Edali Castroalıntı yaptıgeçen yıl
    Por momentos me parecía que lo único que deseaba era hacerme indispensable, crearle nece­sidades e ingresar de esta manera en la rutina de sus gustos.
    Edali Castroalıntı yaptıgeçen yıl
    Pero Jacinto tenía todas las apa­riencias de ser un fin de raza, una de esas tentativas donde la especie humana se extravía y se extingue.
    Edali Castroalıntı yaptıgeçen yıl
    Mis decisiones más importantes eran siempre dictadas por sentimientos oscuros
    Edali Castroalıntı yaptıgeçen yıl
    mi cora­zón comenzaba a pudrirse
    Edali Castroalıntı yaptıgeçen yıl
    La paz, la infinita calma de su semblante, la deshumanizaban, la volvían abs­tracta como una idea o una plegaria.
    Edali Castroalıntı yaptıgeçen yıl
    Ya había comprendido, quizá, que la Arcadia –de existir– no podía ser social, sino tan solo personal, melancólicamente perdida en el tiempo de lo ya vivido y solo recuperable en el momento de la escritura.
    Edali Castroalıntı yaptıgeçen yıl
    La modernidad no reside en los recursos que se emplean para escribir, sino en la forma de aprender la realidad.
    Luis Torresalıntı yaptı2 yıl önce
    —Te voy a dar un consejo —dijo—. Las mujeres son como las frutas del árbol. Quiero decir que solo caen en tus manos las maduras. Las otras, hay que estirar los brazos y arrancarlas.
    Luis Torresalıntı yaptı2 yıl önce
    —Los curas son como los cuervos —decía—. Cuando ellos rondan por un lugar es que en las vecindades hay algún muerto.
    Luis Torresalıntı yaptı2 yıl önce
    —Un consejo —murmuró—. No creas nunca en la honestidad de las mujeres. ¿Sabes que no hay mujer honrada sino mal seducida? Todas, óyelo bien, todas son en el fondo igualmente corrompidas.
    Luis Torresalıntı yaptı2 yıl önce
    cuando somos felices, nuestra fantasía adquiere más fuerza. Cuando somos infelices, en cambio, nuestra memoria es la que domina.
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