Se dice que Salomón adquirió gran parte de su sabiduría en el «Libro de Raziel», colección de secretos astrológicos tallados en zafiro, que el ángel Raziel guardaba. La idea de un libro divino que contiene secretos cósmicos aparece por primera vez en el Libro de Henoc eslavo (xxiii). En él se dice que Dios había escrito libros de sabiduría (o, según otra versión, los había dictado a Henoc), había designado después a los ángeles Samuil y Raguil (o Semil y Rasuil) para que acompañaran a Henoc en su regreso a la tierra y había ordenado a éste que legara esos libros a sus hijos y a los hijos de sus hijos. Tal podría ser el origen del «Libro de Raziel», que fue entregado, según la tradición judía, por el ángel Raziel a Adán, del cual pasó a Noé, Abraham, Jacob, Leví, Moisés y Josué antes de llegar a Salomón.