Porque no puedo imaginar una vida donde tú no estés. Nunca olvidaré lo que has hecho por mí.
»Te amo. A estas alturas ya no es necesario decirlo, lo sé, pero te amo, Jess, desde el primer día hasta el último.
Levantó su copa, y sonrió mirándome directamente a los ojos.
—Por la señora Danvers.