Martha Alicia Bautista Garcíaalıntı yaptı7 ay önce
Aquellos niños de entonces sentían un orgullo grande y silencioso. Siempre he pensado en ese orgullo que no habla, que mira lentamente, con unos ojos que parecen dueños de la tierra.
mora84393alıntı yaptı8 ay önce
Moro adora los coches. Apenas viene uno, intenta, y suele conseguir, meterse dentro
lolisreyes2014alıntı yaptı8 ay önce
Ahí, en el pueblo perdido,
Itzel Roblesalıntı yaptı8 ay önce
la idea de poseer un ángel de la guarda y el eco me desazonaban. Era como si no pudiera estar tranquila, como si un ojo misterioso me espiara siempre. A
Itzel Roblesalıntı yaptı8 ay önce
los campesinos de Mansilla, ahora privados de sus huertas, no les gusta comprar la comida. Están acostumbrados a arrancarla de la tierra, a recibirla de sus animales