Virginia Woolf

Una casa encantada

    Veroalıntı yaptı3 yıl önce
    Pero los árboles tejían penumbras para un vagabundo rayo de sol. Tan hermoso, tan raro, frescamente hundido bajo la superficie el rayo que yo buscaba siempre ardía detrás del vidrio. Muerte era el vidrio; muerte mediaba entre nosotros; acercándose primero a la mujer, cientos de años atrás, abandonando la casa, sellando todas las ventanas
    Tann Zavalaalıntı yaptı5 yıl önce
    Las puertas siguen cerrándose a lo lejos, distantes, con suave sonido como el latido de un corazón.
    Lizalıntı yaptıgeçen yıl
    El viento sube rugiendo por la avenida. Los árboles se inclinan y vencen hacia aquí y hacia allá. Rayos de luna chapotean y se derraman sin tasa en la lluvia. Rígida y quieta arde la vela. Vagando por la casa, abriendo ventanas, musitando para no despertarnos, la pareja de duendes busca su alegría.
    Oralia Torresalıntı yaptı3 yıl önce
    salvo, a salvo, a salvo», late con orgullo el corazón de la cas
    b0503297892alıntı yaptı4 ay önce
    «A salvo, a salvo, a salvo», late con orgullo el corazón de la casa. «Tantos años… », suspira él. «Me has vuelto a encontrar.» «Aquí», murmura ella, «dormida; en el jardín leyendo; riendo, dándoles la vuelta a las manzanas en la buhardilla. Aquí dejamos nuestro tesoro… » Al inclinarse, su luz levanta mis párpados. «¡A salvo! ¡A salvo! ¡A salvo!», late enloquecido el pulso de la casa. Me despierto y grito: «¿Es este el tesoro enterrado de ustedes? La luz en el corazón.»
    b0503297892alıntı yaptı4 ay önce
    Con un suspiro, él dice: «Míralos, profundamente dormidos, con el amor en los labios.»
    b0503297892alıntı yaptı4 ay önce
    Aquí dormimos», dice ella. Y él añade: «Besos sin número.
    Juan Guillermo Maya Arangoalıntı yaptıgeçen yıl
    Aquí dormimos», dice e
    catalinay96alıntı yaptı2 yıl önce
    Con un suspiro, él dice: «Míralos, profundamente dormidos, con el amor en los labios.»

    Inclinados, sosteniendo la linterna de plata sobre nosotros, nos miran larga y profundamente. Larga es su espera. Entra directo el viento; la llama se vence levemente. Locos rayos de luna cruzan suelo y muro, y, al encontrarse, manchan los rostros inclinados; los rostros que consideran; los rostros que examinan a los durmientes y buscan su dicha oculta.

    «A salvo, a salvo, a salvo», late con orgullo el corazón de la casa. «Tantos años… », suspira él. «Me has vuelto a encontrar.» «Aquí», murmura ella, «dormida; en el jardín leyendo
    catalinay96alıntı yaptı2 yıl önce
    Con un suspiro, él dice: «Míralos, profundamente dormidos, con el amor en los labios.»
    catalinay96alıntı yaptı2 yıl önce
    el rayo que yo buscaba siempre ardía detrás del vidrio
    Eunice Banderasalıntı yaptı2 yıl önce
    Larga es su espera. Entra directo el viento; la llama se vence levemente. Locos rayos de luna cruzan suelo y muro, y, al encontrarse, manchan los rostros inclinados; los rostros que consideran; los rostros que examinan a los durmientes y buscan su dicha oculta
    Carlos Albertoalıntı yaptı2 yıl önce
    Cae el viento, resbala plateada la lluvia en el vidrio.
    Barbara Hernández Fernándezalıntı yaptı2 yıl önce
    «¡A salvo! ¡A salvo! ¡A salvo!», late enloquecido el pulso de la casa. Me despierto y grito: «¿Es este el tesoro enterrado de ustedes? La luz en el corazón.»
    Barbara Hernández Fernándezalıntı yaptı2 yıl önce
    Con un suspiro, él dice: «Míralos, profundamente dormidos, con el amor en los labios.»
    Lezlie Pezalıntı yaptı3 yıl önce
    «A salvo, a salvo, a salvo», late con orgullo el corazón de la casa. «Tantos años… », suspira él. «Me has vuelto a encontrar.» «Aquí», murmura ella, «dormida; en el jardín leyendo; riendo, dándoles la vuelta a las manzanas en la buhardilla. Aquí dejamos nuestro tesoro… » Al inclinarse, su luz levanta mis párpados. «¡A salvo! ¡A salvo! ¡A salvo!», late enloquecido el pulso de la casa. Me despierto y grito: «¿Es este el tesoro enterrado de ustedes? La luz en el corazón.»
    Lezlie Pezalıntı yaptı3 yıl önce
    Las puertas siguen cerrándose a lo lejos, distantes, con suave sonido como el latido de un corazón.
    moerkerk11alıntı yaptı3 yıl önce
    «¿Es este el tesoro enterrado de ustedes? La luz en el corazón.»
    moerkerk11alıntı yaptı3 yıl önce
    Las puertas siguen cerrándose a lo lejos, distantes, con suave sonido como el latido de un corazón.
    Habitante de libroalıntı yaptı3 yıl önce
    Tantos años… », suspira él. «Me has vuelto a encontrar.» «Aquí», murmura ella, «dormida; en el jardín leyendo
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