No se llevó las manos a la cara, sino que dejó que, durante unos pocos segundos, las lágrimas cayeran. No trató de detenerlas. Creía que así, si las dejaba salir, se acabarían pronto
Cecy Hermosilloalıntı yaptı8 ay önce
la artificiosidad de cada cosa que hacía, ya fuera preparar un té o un almuerzo, acariciar a su gato o cortar flores en su jardín, era agotadora, pero le daba ganas de seguir viviendo.
Alejandra Muñoz Lucioalıntı yaptı9 ay önce
Una tesis era una aventura solitaria, un estadio intermedio entre ser estudiante y profesora, sin las ventajas de ninguna de las dos posiciones.
Alejandra Muñoz Lucioalıntı yaptı9 ay önce
Pero en medio del césped Rita alcanzó a ver algunas partes descubiertas, donde asomaba el suelo infértil. Rita pensó en qué diría Elizabeth: probablemente no mucho, pues cuando alguien no se preocupaba siquiera por cuidar algo tan sencillo como un jardín frontal, su casera prefería no decir nada
Alejandra Muñoz Lucioalıntı yaptı9 ay önce
también tienes gato, ¿verdad, Florian?, no sé cómo la gente vive sin gato.
Alejandra Muñoz Lucioalıntı yaptı9 ay önce
Pero eran justamente los rituales lo que consumía tanto tiempo: la artificiosidad de cada cosa que hacía, ya fuera preparar un té o un almuerzo, acariciar a su gato o cortar flores en su jardín, era agotadora, pero le daba ganas de seguir viviendo
Alejandra Muñoz Lucioalıntı yaptı9 ay önce
los olores que emanaba la cotidianeidad de los demás, cómo de tenues eran las bombillas y la luz que atravesaba las cortinas.
Alejandra Muñoz Lucioalıntı yaptı9 ay önce
Elizabeth tenía talento para elegir cosas ostentosas: cojines mullidos, vajilla delicada, un hijo que monta a caballo y un gato blanco y señorial
Alejandra Muñoz Lucioalıntı yaptı9 ay önce
Elizabeth no era rica, por lo menos era extremadamente audaz para lograr que el dinero que tenía, lo que fuera que tuviera ahorrado, cundiese el doble
Alejandra Muñoz Lucioalıntı yaptı9 ay önce
cuando pensaba que ella se comportaría mucho mejor como hija, Rita no podía evitar añorar a su madre.