Una generación capaz de elegir siempre la libertad, de gastar únicamente lo necesario (incluso lo que es necesario para el placer), de no unirse a nada, de saber perder cosas y batallas sin perderse, de no creer en las ideas o fes que les han dado, prefabricadas, al nacer, una generación sin demasiado pasado ni futuro, pero con una atracción inflexible por el presente, inalcanzable, imprevisible, desanclada de la tierra y del tiempo. En plena y pura sintonía con la vida