Un caso de curación hipnótica, Sigmund Freud
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Sigmund Freud

Un caso de curación hipnótica

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Kemish Cordoba
Kemish Cordobaalıntı yaptı3 ay önce
«Me daba vergüenza -dijo la mujer- reconocer que el hipnotismo conseguía lo que toda mi fuerza de voluntad no era suficiente a lograr.»
J.Monegro
J.Monegroalıntı yaptı13 gün önce
Las series de representaciones trabajosamente reprimidas son las que quedan en estos casos convertidas en actos, a consecuencia de una especie de voluntad contraria, cuando la persona sucumbe al agotamiento histérico.
J.Monegro
J.Monegroalıntı yaptı16 gün önce
una tendencia a la depresión anímica y a la disminución de la consciencia del propio yo
J.Monegro
J.Monegroalıntı yaptı16 gün önce
el trabajo excesivo de los años de estudios y su intensificación al llegar el examen final
Jimena Alcantara Rios
Jimena Alcantara Riosalıntı yaptı25 gün önce
El afecto a ellas enlazado depende de dos factores: en primer lugar, de la importancia que el suceso pueda tener para nosotros, y en segundo, del grado de inseguridad que entraña la expectación del mismo.
Liz
Lizalıntı yaptıgeçen ay
hermano suyo padeció una neurastenia juvenil, que echó por tierra todos sus planes para lo futuro. La etiología y el curso de esta enfermedad, cuyo desarrollo, muy parecido siempre, tengo todos los
marcoagmartinez
marcoagmartinezalıntı yaptı2 ay önce
Si la explicación de este ejemplo es exacta, habremos de atribuir igual mecanismo al «tic» propiamente coprolálico, pues las palabras groseras son secretos que todos conocemos y cuyo conocimiento procuramos siempre ocultarnos unos a otros.
marcoagmartinez
marcoagmartinezalıntı yaptı2 ay önce
Era el sujeto de este caso un hombre adulto, que se veía obligado a pronunciar constantemente el nombre de «María». Siendo estudiante, se había enamorado de una muchacha que llevaba este nombre, enamoramiento que le absorbió durante mucho tiempo y le predispuso a la neurosis. Por entonces comenzó ya a pronunciar en voz alta durante las horas de clase el nombre de su adorada, y este nombre se constituyó en un «tic» que perduraba aún más de viente años, después de cesar el enamoramiento del sujeto. A mi juicio, lo que sucedió en este caso fue que el firme deseo del sujeto de mantener oculto el nombre de su amada se transformó, al llegar un momento de especial excitación, en la voluntad contraria, perdurando desde entonces el «tic», como en el caso de mi segunda enferma
marcoagmartinez
marcoagmartinezalıntı yaptı2 ay önce
En cambio, nos inclinamos a adscribir este mecanismo a la coprolalia, nombre que damos al incoercible impulso que obliga a los tiqueurs, contra toda su voluntad, a pronunciar las palabras más groseras. La raíz de la coprolalia sería la percepción del enfermo de que le es imposible dejar de emitir ciertos sonidos. A esta percepción se enlazaría luego el temor a perder el dominio sobre otros sonidos, especialmente sobre aquellas palabras que los hombres bien educados evitan pronunciar, y este temor los llevaría a la realización de lo temido.
marcoagmartinez
marcoagmartinezalıntı yaptı2 ay önce
Guinon, autor que no penetró en el mecanismo psíquico de estos síntomas, la afirmación de que algunos de sus enfermos habían llegado a sus gestos y contracciones por medio de la objetivación de la representación contrastante. Tales enfermos indican haber visto en determinada ocasión un análogo «tic», o a un cómico, que contraía intencionadamente su rostro en dicha forma, habiendo sentido entonces el temor de verse forzosamente impulsados a imitar tan feas y ridículas contracciones.

Y, en efecto, a partir de aquel momento habían comenzado a imitarlas. Realmente, sólo una pequeñísima parte de los movimientos involuntarios surge de ese modo en los tiqueurs.
marcoagmartinez
marcoagmartinezalıntı yaptı2 ay önce
El cuadro de un grave «tic» convulsivo se compone de movimientos involuntarios que presentan con frecuencia (siempre, según Charcot y Guinon) el carácter de gestos o movimientos adecuados en alguna ocasión anterior, coprolalia, ecolalia y representaciones obsesivas, de las correspondientes a la folie de doute.
marcoagmartinez
marcoagmartinezalıntı yaptı2 ay önce
este mecanismo es típico de la histeria, y he de añadir ahora que no es exclusivo de esta afección. Volvemos a encontrarlo en el «tic» convulsivo, neurosis de tan grande analogía sintomática con la histeria, que todo su cuadro sintomático puede aparecer como fenómeno parcial de la misma, resultando así que Charcot, después de un detenido estudio, sólo pudo establecer, como diferencia, la de que el «tic» histérico llega a desaparecer, perdurando, en cambio, el «tic» auténtico.
marcoagmartinez
marcoagmartinezalıntı yaptı2 ay önce
La interrogación referente al destino de los propósitos inhibidos parece carecer de sentido por lo que se refiere a la vida intelectual normal. Podría contestarse diciendo que no llegan a existir. Pero el estudio de la histeria muestra que, por el contrario, toman vida; esto es, que la modificación material a ellas correspondiente queda conservada, sobreviviendo tales propósitos, como fantasmas de un tenebroso reino, hasta el momento en que logran emerger y apoderarse del cuerpo que hasta entonces habría servido fielmente a la consciencia del yo.
marcoagmartinez
marcoagmartinezalıntı yaptı2 ay önce
La perversión del carácter, propia del histérico; el impulso a hacer el mal o a enfermar cuando más desea la salud, constituye una coerción a la que sucumben los más intachables caracteres cuando quedan abandonados por algún tiempo a la acción de las representaciones contrastantes.
marcoagmartinez
marcoagmartinezalıntı yaptı2 ay önce
La histeria debe a esta emergencia de la voluntad contraria aquel carácter demoníaco que tantas veces presenta y que se manifiesta en que los enfermos se ven imposibilitados, en ciertas ocasiones, de realizar aquello que más ardientemente desean, hacen precisamente lo contrario de lo que se les ha pedido y calumnian aquello que les es más querido o desconfían de ello
marcoagmartinez
marcoagmartinezalıntı yaptı2 ay önce
Esta relación es aquí más estrecha que nunca, pues precisamente es dicha laboriosa represión la que provoca el referido estado histérico, en cuya descripción psicológica no hemos entrado, por limitarnos en el presente trabajo a la explicación de por qué -dado previamente tal estado de disposición histérica- aparecen los síntomas en la forma que los observamos.
marcoagmartinez
marcoagmartinezalıntı yaptı2 ay önce
Las series de representaciones trabajosamente reprimidas son las que quedan en estos casos convertidas en actos, a consecuencia de una especie de voluntad contraria, cuando la persona sucumbe al agotamiento histérico.
marcoagmartinez
marcoagmartinezalıntı yaptı2 ay önce
Nuestra afirmación de que las representaciones contrastantes penosas, coartadas y rechazadas por la consciencia normal fueron las que pasaron a primer término y hallaron el camino de la inervación somática en el momento de la disposición histérica, nos da también la clave de la peculiaridad de los delirios que acompañan a los ataques histéricos
marcoagmartinez
marcoagmartinezalıntı yaptı2 ay önce
todo conocedor de la histeria observará que el mecanismo psíquico aquí descrito aclara no sólo algunos accidentes histéricos aislados, sino amplios sectores del cuadro sintomático de la histeria y uno de sus rasgos característicos más singulares.
marcoagmartinez
marcoagmartinezalıntı yaptı2 ay önce
En cambio, las representaciones excluidas de esta cadena de asociaciones -del yo normal- no se hallan agotadas, y predominan así en el momento de la disposición histérica.
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