Aunque no conviene abusar de él si se tiene tendencia al enfado y a la ira. Influye positivamente en la paciencia y en la flexibilidad.
Amargo
La emoción que favorece este sabor es la seguridad en uno mismo, pero si se está muy sobrecargado o con tendencia a la euforia, no conviene excederse con él. Al tomarlo nos ayudará a estar más tranquilos y en armonía.
Dulce
Es el sabor de la compasión y la soledad, le gusta compartir. A él están vinculadas la empatía, la madurez y la nostalgia. Es importante reducir su consumo cuando hay tendencia a la preocupación y a la obsesión.
Picante
Este sabor se asocia con la tristeza por lo que, en dosis moderadas, puede compensar este estado de ánimo. También ayuda a salir de estados agresivos, contribuyendo a estar más positivos, más expresivos y de buen humor.
Salado
Es un sabor relacionado con el miedo. Se debe incluir en todas las comidas un poquito de sabor salado, esto nos dará valor y fuerza.