Hay ideas a las que me gustaría regresar y pausar más. Este libro necesita más que nada espacio, aire y replantearse su trayecto. No sé cómo explicarlo pero es como cruzar un puente peatonal innecesario. Es una recopilación de ideas comunes, notas generales, anécdotas contadas a medias. Se siente la prisa de un libro de beca, supongo que ayuda su brevedad en ese sentido.
Estaciones, emociones y sabores